La quimioterapia es uno de los tratamientos utilizados para combatir el cáncer mediante medicamentos capaces de destruir células malignas o impedir que continúen creciendo y multiplicándose.
En hematología, puede formar parte del tratamiento de enfermedades como las leucemias, los linfomas y otras neoplasias de la sangre y la médula ósea.
Actualmente, el tratamiento del cáncer hematológico ha evolucionado considerablemente. La quimioterapia convencional puede utilizarse sola o combinarse con inmunoterapia, anticuerpos monoclonales, terapias dirigidas y otros medicamentos, dependiendo del diagnóstico y de las características individuales de cada paciente.
Última revisión médica: julio de 2026
✓ La quimioterapia no es un único medicamento: existen numerosos fármacos y combinaciones.
✓ El tratamiento se selecciona de acuerdo con el tipo de enfermedad y las características del paciente.
✓ Puede administrarse por vía intravenosa, oral, subcutánea o, en determinadas enfermedades, por vía intratecal.
✓ Algunos tratamientos requieren hospitalización, pero muchos pueden administrarse de manera ambulatoria.
✓ Los efectos secundarios son diferentes para cada medicamento y para cada persona.
✓ Actualmente existen tratamientos de soporte que permiten prevenir o controlar muchas de estas complicaciones.
La quimioterapia utiliza medicamentos que interfieren con el crecimiento y la multiplicación de las células.
Las células cancerosas suelen dividirse rápidamente, por lo que muchos medicamentos de quimioterapia actúan especialmente sobre ellas. Sin embargo, algunas células normales también se reproducen con rapidez y pueden verse afectadas temporalmente, lo que explica varios de los efectos secundarios del tratamiento.
Dependiendo de la enfermedad, la quimioterapia puede tener diferentes objetivos:
✓ Buscar la curación.
✓ Conseguir una remisión de la enfermedad.
✓ Disminuir la cantidad de células malignas.
✓ Evitar o retrasar una recaída.
✓ Controlar una enfermedad durante períodos prolongados.
✓ Preparar al paciente para otros tratamientos, incluido el trasplante de progenitores hematopoyéticos.
✓ Controlar síntomas relacionados con la enfermedad.
La vía de administración depende del medicamento utilizado.
Puede administrarse mediante:
✓ Infusión intravenosa.
✓ Inyección subcutánea.
✓ Medicamentos por vía oral.
✓ En determinadas circunstancias, vía intramuscular.
✓ Quimioterapia intratecal, administrada en el líquido cefalorraquídeo cuando es necesario tratar o prevenir la afectación del sistema nervioso central.
Algunos medicamentos se administran durante pocos minutos, mientras que otros requieren infusiones de varias horas.
La quimioterapia suele organizarse en ciclos de tratamiento.
Un ciclo puede incluir uno o varios días de administración de medicamentos seguidos de un período de descanso. Durante ese intervalo, el organismo tiene tiempo para recuperarse antes del siguiente tratamiento.
El número y duración de los ciclos dependen de:
✓ La enfermedad tratada.
✓ Los medicamentos utilizados.
✓ El objetivo terapéutico.
✓ La respuesta obtenida.
✓ Los resultados de los análisis.
✓ La tolerancia del paciente.
Antes de cada ciclo, el hematólogo evalúa si el tratamiento puede administrarse de forma segura.
La evaluación depende de la enfermedad y del tratamiento seleccionado.
Puede incluir:
✓ Historia clínica y exploración física.
✓ Hemograma completo.
✓ Función renal.
✓ Función hepática.
✓ Electrolitos.
✓ Estudios de coagulación cuando estén indicados.
✓ Serologías para determinadas infecciones.
✓ Estudios de imagen.
✓ Electrocardiograma o ecocardiograma cuando el tratamiento pueda afectar al corazón.
✓ Aspirado y biopsia de médula ósea cuando corresponda.
✓ Citometría de flujo.
✓ Estudios citogenéticos y moleculares.
Estos estudios permiten seleccionar el tratamiento y disminuir el riesgo de complicaciones.
No todos los pacientes presentan los mismos efectos secundarios.
Estos dependen principalmente de los medicamentos utilizados, sus dosis, la duración del tratamiento y las condiciones individuales de cada persona.
Entre los posibles efectos adversos se encuentran:
✓ Cansancio.
✓ Náuseas o vómitos.
✓ Pérdida del apetito.
✓ Caída del cabello con determinados medicamentos.
✓ Inflamación o lesiones de la boca.
✓ Diarrea o estreñimiento.
✓ Anemia.
✓ Disminución de las plaquetas.
✓ Disminución de los neutrófilos.
✓ Mayor susceptibilidad a determinadas infecciones.
Muchos de estos efectos son temporales y tratables.
Actualmente existen medicamentos para prevenir náuseas, estrategias de prevención de infecciones, factores de crecimiento y soporte transfusional cuando están indicados.
La quimioterapia es un tratamiento que requiere supervisión médica especializada.
Antes de cada administración se revisan las condiciones clínicas del paciente y, cuando corresponde, los resultados del hemograma y otros análisis.
Durante el tratamiento pueden utilizarse medicamentos preventivos y medidas de soporte para disminuir las complicaciones.
Si aparecen determinadas toxicidades, el hematólogo puede retrasar un ciclo, modificar una dosis o cambiar el tratamiento.
El pronóstico no depende simplemente de recibir o no quimioterapia.
Está determinado por múltiples factores, entre ellos:
✓ Tipo de enfermedad hematológica.
✓ Extensión de la enfermedad.
✓ Características genéticas y moleculares.
✓ Edad y estado general.
✓ Respuesta al tratamiento.
✓ Presencia de otras enfermedades.
En algunas neoplasias hematológicas, la quimioterapia puede conseguir la curación. En otras, permite alcanzar remisiones prolongadas o controlar la enfermedad durante períodos importantes.
Los avances en inmunoterapia y terapias dirigidas han ampliado considerablemente las opciones disponibles y permiten individualizar cada vez más el tratamiento.
Una persona con diagnóstico o sospecha de una enfermedad hematológica maligna debería recibir valoración especializada para establecer con precisión el diagnóstico y determinar si necesita quimioterapia u otro tratamiento.
Durante la quimioterapia debe comunicarse inmediatamente con su equipo médico o acudir a un servicio de urgencias si presenta:
✓ Fiebre de 38 °C o más.
✓ Escalofríos intensos.
✓ Dificultad para respirar.
✓ Sangrado importante o persistente.
✓ Vómitos repetidos que impiden beber líquidos.
✓ Diarrea intensa.
✓ Dolor intenso o de aparición reciente.
✓ Confusión, somnolencia anormal o alteración del estado de conciencia.
✓ Deterioro rápido del estado general.
La fiebre durante períodos de neutropenia puede constituir una emergencia médica.
¿La quimioterapia siempre provoca caída del cabello?
No. La caída del cabello depende del medicamento utilizado. Algunos tratamientos producen alopecia importante, otros solo adelgazamiento del cabello y muchos no producen pérdida significativa.
¿La quimioterapia siempre causa náuseas y vómitos?
No. El riesgo depende de los medicamentos. Actualmente existen tratamientos antieméticos muy eficaces para prevenir y controlar estos síntomas.
¿Necesito estar hospitalizado?
No necesariamente. Muchos tratamientos pueden administrarse en un hospital de día y el paciente regresa a casa posteriormente. Otros esquemas sí requieren hospitalización.
¿Puedo trabajar mientras recibo quimioterapia?
Algunas personas pueden continuar trabajando, aunque pueden necesitar adaptar temporalmente sus actividades. Dependerá del tratamiento, la enfermedad y el estado general.
¿Puedo hacer ejercicio?
La actividad física moderada suele ser beneficiosa cuando las condiciones clínicas lo permiten. Debe individualizarse según el hemograma, el riesgo de sangrado, las infecciones y el estado general.
¿Necesitaré transfusiones?
No todos los pacientes las necesitan. Algunos tratamientos pueden producir anemia o trombocitopenia y hacer necesario el soporte transfusional.
¿La quimioterapia puede afectar la fertilidad?
Algunos medicamentos pueden hacerlo. Cuando existe riesgo y las circunstancias lo permiten, las opciones de preservación de la fertilidad deben discutirse antes de comenzar el tratamiento.
¿Puedo vacunarme durante la quimioterapia?
Depende de la vacuna y del tratamiento recibido. Algunas vacunas pueden estar indicadas y otras, especialmente determinadas vacunas vivas, pueden estar contraindicadas. Debe consultarse previamente con el hematólogo.
¿Puedo tomar vitaminas o suplementos?
No deberían iniciarse suplementos, productos naturales o medicamentos sin informar al equipo tratante, porque algunos pueden producir interacciones con el tratamiento.
¿Qué debo comer durante la quimioterapia?
No existe una única “dieta para la quimioterapia”. Se busca mantener una alimentación suficiente, segura y equilibrada, adaptándola a los síntomas y al estado nutricional de cada paciente.
¿Puedo estar cerca de mi familia?
Generalmente sí. Recibir quimioterapia intravenosa convencional no convierte al paciente en una fuente de radiación. Sin embargo, pueden requerirse precauciones especiales frente a infecciones y para el manejo temporal de fluidos corporales después de determinados medicamentos.
¿Cómo sé si la quimioterapia está funcionando?
El hematólogo evalúa la respuesta mediante análisis de sangre, estudios de imagen, evaluación de la médula ósea, enfermedad residual medible u otros estudios específicos según la enfermedad.
La información de esta página tiene fines educativos y ha sido elaborada a partir de fuentes médicas y guías internacionales. No sustituye una valoración médica individual.
1. National Cancer Institute (NCI). Chemotherapy to Treat Cancer. Información sobre mecanismo de acción, objetivos, vías de administración, ciclos, efectos secundarios y evaluación de la respuesta al tratamiento.
2. National Cancer Institute (NCI). Chemotherapy and You: Support for People With Cancer. Guía para pacientes sobre quimioterapia, efectos adversos y cuidados antes, durante y después del tratamiento. Actualización 2024.
3. National Cancer Institute (NCI). Side Effects of Cancer Treatment. Recomendaciones sobre anemia, trombocitopenia, neutropenia e infecciones, náuseas, mucositis, alopecia, fatiga, alteraciones nutricionales y otros efectos relacionados con el tratamiento.
4. Su HI, Lacchetti C, Letourneau J, et al. Fertility Preservation in People With Cancer: ASCO Guideline Update. Journal of Clinical Oncology. 2025;43:1488-1515. doi:10.1200/JCO-24-02782. La guía recomienda evaluar el riesgo reproductivo y discutir las alternativas de preservación de fertilidad antes de iniciar tratamientos potencialmente gonadotóxicos.
5. National Cancer Institute (NCI). Cancer Treatment. Recurso institucional sobre quimioterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas y otras modalidades de tratamiento del cáncer.
Contenido elaborado y revisado por:
Dr. Paúl Jaramillo Tenorio
Especialista en Hematología
Última revisión médica: Septiembre de 2026.
Durante la valoración se realizará una entrevista médica detallada para conocer sus síntomas, antecedentes personales y familiares, así como el tiempo de evolución de la enfermedad.
Posteriormente se efectuará un examen físico completo, con atención a signos la enfermedad, los efectos adversos u otros hallazgos relevantes.
Si usted o un familiar ha sido diagnosticado con una enfermedad hematológica que podría requerir quimioterapia, una valoración especializada permite confirmar el diagnóstico, conocer las alternativas disponibles y seleccionar un tratamiento adaptado a cada situación.
Dr. Paúl Jaramillo T.
Especialista en Hematología
Machala, Ecuador
Atención especializada en Hematología Clínica en Machala, Ecuador.
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